Junior Fernandes, hijo de inmigrantes brasileños, se empinaba como una de las grandes promesas de Cobreloa, pero la pronta partida de su madre fue un duro golpe que lo llevó al ostracismo futbolístico.
Salió mal del cuadro loíno. En Calama incluso se rumoreó que se había suicidado. “Yo me reía y decía, pero ¿Hasta cuándo van a seguir con las mentiras?, porque en ningún momento nadie me llamó y me preguntó qué pasó, y salió en varios medios de que yo me había suicidado y que estaba en una fiesta, pero puras cosas así y yo me reía al final y me lo tomé con humor más que nada. Aunque igual esto me afectó en la cancha, porque lo bajonean (…)”, señaló en su oportunidad el atacante a La Estrella del Norte
Respecto a la muerte de su madre, ocurrida en diciembre de 2007, Fernandes admitió que “ha sido complicado todo”.
Pasó a Magallanes, en Tercera División, donde fue el jugador más valioso del ascenso del equipo carabelero a Primera B. De ahí el salto a Palestino, donde pese a la irregular campaña, se alzó como una de las figuras, incluso fue convocado a la selección Sub 25 de Claudio Borghi.
Ahora es pretendido por Universidad de Chile. “Sería lindo y un sueño jugar en la ‘U’”, manifestó Junior, para quien para el DT de Palestino, Gustavo Benítez, “no ha tocado techo”.